sexo exhibicionistas amateur
|
|
otros links de interes
Juan estaba frente al hogar encendido, el fuego se reflejaba en su piel morena, y lo hacía ver deliciosamente apetecible. Entre sus labios carnosos, con sabor siempre a fresa fresca, sostenía un cigarrillo de tabaco negro. Nunca comprendí como, fumando tanto, tubiese siempre, tan rico aliento. El humo lo envolvía por completo. Tampoco nunca comprendí, porque me excitaba tanto verlo fumar, se veía tan sensual, tan irresistible... entornaba los ojos... me miraba fijo, practicamente me ordenaba que me acercara. Y yo, obediente, me acercaba.